Tips para reformar tu cocina sin salirte del presupuesto

Desde que la Burbuja inmobiliaria pinchó, muchos españoles echaron el freno al gasto y la inversión en vivienda.

Los tiempos aquellos en los que el piso me costaba 100 y pedía 150 al banco y de paso, me lo decoraba a todo trapo y aún me quedaba para cambiar de coche, quedarón muy atrás.

Y es que endeudarse hasta las cejas por un piso, es algo que se acaba pagando con una disminución de la calidad de vida.

Pero tampoco se trata de no estar a gusto donde uno vive. Y de eso la cocina, tiene mucho que ver.

Por eso hoy te voy a contar todo lo que tienes que tener en cuenta para cambiar tu cocina. Incluso si te vas a meter en obras.

Obras y licencias

Si vas a cambiar los azulejos o el suelo, necesitarás pedir al Ayuntamiento de tu localidad, una licencia de obra menor.

Para ello, te pedirán una memoria valorada donde se describan los trabajos a realizar y se extraiga una valoración económica. Si no sabes como hacerlo puedes pinchar aquí.

Con esa memoria valorada, el Ayuntamiento expedirá una carta de pago.

Normalmente suele estar sobre el 7% del valor total de la obra, así que ya sabes, a tirar por lo bajo. Que te vas a poner un porcelánico, pues no, tú gres del barato 😉

Eso sí, no se te ocurra obviar nada porque si hubiera algún problema porque se te «ha olvidado» puedes tener problemas.

Una vez pagada la tasa, puedes solicitar la licencia y a esperar.

Instalaciones

Este es uno de los puntos más importantes, ya que las reformas, aunque vayas a conservar la antigua distribución, te va a pedir que aumentes circuitos de electricidad.

O muevas un poco el grifo. O tengas que poner una nueva toma de agua y desagüe para el lavavajillas.

Así para vitrocerámica y horno necesitarás un circuito de 25 A (amperios) y otro circuito nuevo para lavadora y lavavajillas. Esto es así desde el nuevo reglamento de baja tensión.

Luego tienes que saber que por cada 20 enchufes de la vivienda, necesitas un circuito. Así que si vas a poner un enchufe sobre la encimera, igual tienes que añadir otro circuito.

También es importante la salida de humos. Sobre todo si quieres una isla donde cocinar.

Así que llama a tu fontanero y electricista de confianza y que te presupuesten lo que quieres hacer.

Albañilería

La albañilería también es otro pico, porque más que el material de superficie en sí, lo que nadie te dice, es que el saco de cemento cola, la lechada y demás, valen un riñón.

Además, tendrán que hacer las rozas para los conductos de electricidad y fontanería.

Si no te quieres liar mucho, puedes optar por pintar los azulejos o poner revestimientos vinílicos, pero ojo, su instalación requiere práctica.

Tampoco tienes por qué cambiar todas las paredes, a veces los propios muebles y encimeras, tapan una pared entera.

Eso sí, los locales donde se produce mucho vapor como las cocinas, se benefician de tener un revestimiento que haga de barrera para el vapor. Podrían salir humedades por condensación detrás y con ellas hongos y enfermedades respiratorias.

Los muebles de cocina

Para tener una primera idea de lo que vas a hacer, puedes o acudir a un profesional de diseño de cocinas que sabrán bien como crear la mejor distribución, o si prefieres comprar los muebles en un almacén puedes hacer un diseño tú mismo en el planificador de cocinas de Ikea.

Un ejemplo es la foto del titular, o esta de aquí abajo.

Una herramienta on line, gratuita y muy intuitiva, donde podrás hacer una primera distribución de lo que quieres.

Ahora bien ten en cuenta, de que los muebles Ikea tienen medidas únicas, el día de mañana, cualquier cosa que quieras cambiar necesitarás acudir a la misma franquicia.

No apures al límite. Ya que hasta que no tengas el nuevo alicatado, no sabrás realmente las medidas reales.

Otra cosa a tener en cuenta, es que sino el cuerpo de los muebles, las puertas las fabrican a medida y bajo pedido. Por lo que una vez aceptado y señalizado el presupuesto, tardarán del orden de 20 a 45 días en llevartelo a casa.

Los electrodomésticos

Una regla muy básica a la hora de distribuir la cocina es el triángulo de trabajo. Es decir que la distancia entre frigo, placa de cocción y fregadero no sea muy distante.

Especialmente en las cocinas grandes. En las pequeñas, asegúrate de dejar una separación mínima de 50 cm entre fregadero y placa.

No hace falta que cambies todos los electrodomésticos, si tienes poco presupuesto, ahora bien, el fregadero y la placa son básicos pues van encastrados.

Mesas y sillas

Si tienes los suficientes metros, seguramente querrás comer en la cocina. Y sí, las barras altas están muy de moda, pero para comer como Dios manda hay que hacerlo sentado.

Mientras esperas a que albañilería y muebles lleguen, puedes ir ya pensando en el resto de elementos.

Las mesas y las sillas, no tienen porqué ser exactamente iguales que la cocina. Es un elemento más económico y es ahí donde puedes crear el contraste.

Y con todo esto, que tu reforma llegue a buen puerto.

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